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Hemos reconstruido Wishpicks desde cero: esto es lo que ha cambiado
Anton Sushchevskyi

Unas líneas de Anton, fundador de Wishpicks. No es una entrada más del blog: va de la app que usas, de lo que hemos cambiado en ella y de por qué.
Empiezo por un número que no me hizo ninguna gracia contar. En el Wishpicks de antes, guardar una sola cosa que te gustaba costaba cinco toques desde la pantalla de inicio, y en algunas páginas el botón que necesitabas ni siquiera estaba. Nadie se quejó en voz alta. La gente, sin más, añadía menos de lo que tenía pensado.
Así que estos últimos meses hemos desmontado Wishpicks y lo hemos vuelto a montar. No le hemos dado una mano de pintura a las habitaciones de siempre. Todas las páginas son nuevas, desde iniciar sesión hasta compartir una lista.
¿Por qué no bastaba con ir arreglándolo?
Porque los problemas no estaban en ninguna página concreta. Wishpicks había crecido a golpe de funciones nuevas, y cada una se buscaba un rincón donde quedarse. El seguimiento de precios tenía su sitio, las reservas tenían otro y los ajustes estaban repartidos en tres pantallas. Cada pieza, por separado, tenía sentido. Todas juntas te tenían dando vueltas.
Arreglarlo página a página nos habría llevado más tiempo que empezar de cero, y al final seguiríamos teniendo una casa hecha a base de añadidos. Así que lo hemos dibujado todo otra vez, con una sola regla: lo que has venido a hacer tiene que ser lo primero que veas.
¿Dónde ha ido a parar todo?
A un solo sitio. Inicio, Explorar, Deseos y Novedades están ahora en la barra inferior del móvil. En el ordenador viven en una barra lateral estrecha a la izquierda, con Ajustes abajo del todo.
Novedades es el único sitio que tienes que mirar para saber qué ha cambiado. Que alguien te invita a su lista, que baja de precio algo que sigues: todo llega ahí, con lo que te está esperando arriba del todo, en vez de quedar repartido entre correos.
¿Cómo se añade algo ahora?
Desde cualquier parte. En el ordenador, arriba de cada página hay una barra que dice «Pega un enlace, escribe un nombre o arrastra una foto», y lo dice en serio: vale cualquiera de las tres. En el móvil es el botón rosa con el signo más, en la esquina.

Pega un enlace y nosotros nos encargamos del nombre, la foto y el precio. Pega varios a la vez y los procesamos todos juntos. Y si todavía no tienes enlace, escribe solo el nombre («la Le Creuset verde que tiene mi hermana»), porque un deseo no necesita ser una página de producto para ser un deseo.
Después eliges dónde va. Tus listas de deseos y tus colecciones aparecen en la misma lista, y si la que buscas aún no existe, la creas ahí mismo sin salir de lo que estabas haciendo. Dicho así parece poca cosa. Era el motivo más habitual por el que la gente se quedaba a medias.
¿Qué es una colección y en qué se diferencia de una lista de deseos?
Una lista de deseos es lo que quieres tú. Puede tener fecha, y las personas con las que la compartes pueden reservar algo con discreción, sin que sepas quién se ha quedado con qué.
Una colección son cosas que le recomendarías a alguien: los utensilios de cocina que de verdad usas, ideas de regalo para tu padre, todo lo necesario para una primera acampada. Sin reservas y sin fecha. Se parece más a una estantería que montas con mimo que a una lista que esperas que alguien lea. Hasta ahora las colecciones parecían otra app. Ahora se ven y funcionan como las listas de deseos, y comparten sitio en tu perfil.
¿Puedo darles mi toque a mis listas?
Sí, y creo que es en lo primero que se va a fijar la gente. Cualquier lista de deseos o colección puede tener portada: una foto que subas tú o una de un banco de imágenes gratuito que hemos integrado en la app.

Tu perfil ha recibido el mismo trato. Una portada, una frase sobre ti, tus enlaces y las listas que decidas hacer públicas. Cuando mandas tu perfil en vez de una sola lista, ahora parece que lo ha preparado una persona, no una base de datos.

Sin registro. Empieza por lo que de verdad quieres.
Crear mi lista de deseos¿He perdido algo por el camino?
No. Todas tus listas, deseos, reservas y enlaces compartidos siguen donde los dejaste. El enlace que le mandaste a tu familia el año pasado abre la misma lista de siempre. El seguimiento de precios te avisa igual que antes cuando algo baja. Y si nunca has tenido muy claro para qué sirve una lista de deseos, hay una versión corta, y esa no ha cambiado.
Lo que sí ha cambiado: algunos botones se han movido, y unas cuantas cosas que antes pedían dos pantallas ahora caben en una. Si algo que usabas a menudo te cuesta más de encontrar, el fallo es nuestro, no una costumbre nueva que tengas que aprender. Cuéntanoslo.
¿Qué viene ahora?
Sobre esta base vamos a levantar lo que estamos preparando, y prefiero enseñártelo a contártelo en una lista. Te escribiré cuando haya algo nuevo que probar.
Mientras tanto, si algo no te encaja, o si simplemente te gusta, escríbeme. Leo todos los mensajes.
Anton