10 ideas para tu lista de deseos (que no son «una bufanda»)

·Redacción Wishpicks

Empezar siempre cuesta. Incluso cuando se trata de una lista de deseos.

Quieres añadir algo, pero no se te ocurre nada. Todo parece o demasiado caro o demasiado tonto. Y sientes que debería ser algo "serio" o "de valor".

No tiene por qué. En una lista de deseos cabe cualquier cosa: una idea, una broma, un libro que alguien mencionó en una cena. Aquella mochila que viste en un escaparate de Malasaña. Un viaje a Asturias "en otoño, si cuadra". Y todo eso está bien.

Aquí van 10 ideas. Quizá alguna te suene.

Objetos variados de una lista de deseos sobre una mesa: libro, auriculares, taza y una nota con planes

1. Un libro que llevas meses queriendo leer

Lo viste en la mesa de novedades de Fnac. Alguien lo recomendó en un podcast. Lo añadiste al carrito de Amazon.es y cerraste la pestaña. Pues que espere en tu lista, donde no se va a perder.

2. Ese gadget "para cuando haga falta"

Un e-reader para no cargar con libros en verano, una batería externa, un ratón inalámbrico decente o un adaptador USB-C que lleva dos meses en tu carrito de Amazon.es. No urge. Hasta que sí.

3. Ese producto que se te acabó en el peor momento

El protector solar justo antes de la playa. El café en grano un domingo por la mañana. O aquella crema que recomendaron en un reel y cuyo nombre desapareció al segundo scroll. Si lo apuntas ahora, no vuelve a pasar.

4. Algo para el verano, el deporte o un viaje

Una gorra. Una botella de agua reutilizable. Un saco de dormir. Unas zapatillas de trail de Decathlon (desde 39,99 €). Son cosas que solo recuerdas tres días antes de irte, cuando ya no da tiempo.

5. Una experiencia que no sea un objeto

Una ruta de tapas por el Barrio de la Latina, una cata de vinos en Sevilla (desde 29 €), un taller de grabado o una escapada a un pueblo con termas. Casi todo el mundo dice que prefiere experiencias a cosas. Pero nadie las apunta en ningún sitio y al final acaban regalándote otra vela.

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Sin registro. Añade lo primero que se te ocurra.

6. Algo que te haga gracia

Calcetines con aguacates. Una pegatina para el portátil. Una taza que diga "aguantando" (todos somos esa taza). Si te arranca una sonrisa, merece un hueco en la lista.

7. Una cosa que viste de pasada y te gustó

En la estantería de alguien. En un vídeo de YouTube. Detrás de un compañero en una videollamada. No recuerdas la marca, pero te quedó en la cabeza. La próxima vez, apúntalo antes de que se te olvide.

8. Un regalo para ti mismo

Sin motivo. Sin fecha. Solo porque te apetece. Tu madre lo llamaría capricho. Tú puedes llamarlo como quieras. Si llevas semanas pensándolo, ya no es un impulso.

9. Algo que te da corte pedir

Ropa interior bonita. Un masajeador. Una sesión de fotos. Cosas que no salen en una conversación de sobremesa pero que llevan meses en tu cabeza. Para eso están las listas privadas.

10. Una cosa "para más adelante", con alma

La jarra que te gustó en un mercadillo. La guitarra que querías de niño. Un jersey gordo de invierno. Cosas que no corren prisa pero que cada vez que las recuerdas te dan un poquito de calor.


¿Qué están añadiendo otras personas?

Otras personas añaden de todo: desde productos del día a día hasta planes de los que no se olvidan nunca. Si nada de lo anterior te convenció, echa un ojo a lo que aparece en las listas de otros. A veces la inspiración viene de fuera.

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¿Y si no se me ocurre nada?

Empieza por lo que te ha faltado últimamente. Algo que te molestó no tener. Algo que buscaste y no encontraste. No hace falta saber el modelo exacto: "quiero unos auriculares buenos para el gimnasio" ya es un deseo. Después puedes concretarlo.

Y si aún así sigues en blanco, prueba al revés: piensa en lo que no quieres recibir. A veces eso ayuda más de lo que parece.


No hace falta que la lista sea perfecta

Un deseo es suficiente para empezar. Luego otro. Y otro más. No es un plan de vida ni una carta formal. Es tu sitio para lo que te apetece, lo que necesitas y lo que te da pereza buscar dos veces. La próxima vez que alguien te pregunte "¿qué quieres?", tendrás algo que contestar.

Contenido creado con asistencia de IA y revisado por nuestro equipo editorial

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