Tu lista de deseos sin spoilers

Anton Sushchevskyi

La entrada de una lista de deseos en la computadora, con su tarjeta de bienvenida

Una nota de Anton, que fundó Wishpicks.

Algunos de los mejores momentos de un cumpleaños pasan antes de que alguien diga algo. El timbre. La caja que ya no cabe detrás de la espalda. El amigo que lleva una semana con una sonrisita sospechosa. Una lista de deseos tiene que cuidar todo eso, no soltarte el secreto antes de tiempo.

De eso se trata una lista de deseos compartida: tus amigos saben qué ya está apartado y a ti te toca la sorpresa. Así que nos aseguramos de que siga siendo así, hasta la tarde en que abres tu propia lista en la compu de la oficina nada más para copiar el link y mandárselo a tu suegra.

Cero spoilers.

Una pregunta amable en la puerta

Un celular con la entrada de una lista de Wishpicks: arriba, una tarjeta con el título y las fotos de la lista; abajo, “¿Quién abre esta lista?” con los botones “Soy invitado” y “Es mi lista”
La entrada de tu lista: una pregunta, dos respuestas.

Tu lista ahora tiene una entrada, y ahí hace una sola pregunta: “¿Quién abre esta lista?”

Tu abuelita recibe el link en el grupo de WhatsApp de la familia, toca “Soy invitado” y va directo a lo suyo. Encuentra la pijama de franela, la aparta y nadie más llega con la misma. La próxima vez entra derechito.

Tú tocas “Es mi lista”, y la lista te pregunta si quieres mantener la sorpresa. De ahí en adelante, tú decides. Nada se revela hasta que tú lo pidas.

¿Cuándo te salva la sorpresa tu lista de deseos?

Pantalla “¿Mantener la sorpresa?” en un celular, con la tarjeta de bienvenida sellada “Sin spoilers” y tres botones: “Iniciar sesión para editar”, “Ver sin spoilers” y “Mostrar lo que está reservado”
Tocas “Es mi lista” y tú decides cuánto quieres saber.

En los momentos de todos los días, que es justo cuando se cuelan los spoilers:

  • La compu de la oficina. Nada más necesitas el link para el grupo de la familia. Con “Ver sin spoilers” le das una vuelta y lo copias con las sorpresas todavía envueltas.
  • La tablet de la casa. Vive en la barra de la cocina, todos la agarran y ahí nadie entra nunca con su cuenta. Abres tu lista para checar un link y la pregunta llega antes que cualquier cosa apartada.
  • El celular nuevo. “Iniciar sesión para editar” te regresa directo a tu lista, justo a tiempo para agregar esa lámpara que acabas de ver en un aparador.
  • El día que sí quieres saber. ¿Hay intercambio en la posada y la sorpresa te da igual? “Mostrar lo que está reservado” está a un toque.

Sin registro. Empieza por lo que de verdad quieres.

Empezar mi lista de deseos

Una tarjeta de bienvenida para tus invitados

Una entrada así merece un saludo. En los ajustes de la lista hay una nueva “Tarjeta de bienvenida”: escribes unas líneas, escoges uno de seis estilos de tarjeta y tus invitados la ven primero, firmada con tu nombre.

Ajustes de una lista de Wishpicks en un celular, sección “Tarjeta de bienvenida”: vista previa de la tarjeta, los seis estilos y el espacio para escribir el mensaje
Ajustes de la lista → Tarjeta de bienvenida. Escoges un estilo y escribes unas líneas.

Es el lugar para todo lo que un link de producto no puede decir. Unas ideas:

  • Un cumpleaños: “Nos vemos el sábado 14 en la casa. Va a haber pozole, y el pastel no está a discusión.”
  • Tallas y lo que no quieres: “Calzo del 24 y medio, ya tengo cafetera de prensa francesa y, porfa, nada que haya que planchar.”
  • Un baby shower: “Ropa hasta los tres meses ya tenemos de sobra. ¡Los libros para bebé siempre son bienvenidos!”
  • Una boda: “Su presencia es el mejor regalo. Si quieren darnos algo más, esto es lo que nos encantaría.”

Dos o tres líneas, y casi todas las preguntas que te llegan por WhatsApp la semana antes de la fiesta se contestan solas.

Un celular con la entrada de una lista de deseos y su tarjeta de bienvenida, con letra manuscrita y firmada con un nombre
Si hay tarjeta de bienvenida, es lo primero que ven tus invitados.

Después de la primera visita, la tarjeta se queda fijada en la lista, junto al título, para que tus invitados la vuelvan a abrir mientras escogen. También es la forma más fácil de decir eso que da pena pedir en voz alta.

Los detalles chiquitos

Nada de esto es enorme. Es una pregunta y una tarjeta. Pero una lista de deseos es algo pequeño y muy tuyo, y son los detalles chiquitos los que hacen que se sienta bien: una sorpresa que aguanta hasta el mero día, una nota que les ahorra a tus amigos andar adivinando, una abuelita que aparta una pijama sin tener que preguntarle a nadie.

Quiero que Wishpicks sea el lugar más fácil y más cálido para tener tu lista de deseos, y eso se logra detalle por detalle. Este fue uno de ellos.

Comparte tu lista como siempre, sea la de tu cumple o la que mandas antes del Buen Fin. Tú te quedas sin saber nada hasta el día de la fiesta. Y si algo no te cuadra, escríbeme. Quiero que me cuentes.

Anton

Tus amigos no saben qué regalarte.

Pega un enlace de cualquier tienda y el resto se rellena solo.

Crear lista de deseos